EL PERDON
Salmo 103:1-3 Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;
Nadie puede ser feliz, sin haber experimentado el perdón. Vivimos en un mundo injusto, en un mundo donde somos heridos. ¿Cuándo fue la última vez que usted fue herido, lastimado? ¿Cuándo fue la última vez que usted fue humillado? ¿Cuándo fue la última vez que usted fue traicionado o despreciado o que lo hicieron sentir mal? Sin duda, todos hemos experimentado alguna de estas cosas en el transcurso de nuestras vidas. Es por eso que necesitamos tener una clara idea de lo que es el perdón. ¿Qué es perdonar? ¿Qué entendemos por perdón?
I. Lo que todos deben saber sobre el perdón.
1.- Perdonar no es olvidar. Hay muchas personas que sufren, porque quieren perdonar y creen que no pueden porque no han olvidado lo que se les hizo, y están en un error. Hay muchos que enseñan que si no has olvidado es porque no has perdonado. Al enseñar esto están destrozando la vida de la gente. Solo Dios tiene la facultad de olvidar.Jeremías 31.34 Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados.
2.- Perdonar es una decisión. Es algo que nosotros decidimos hacer o no hacer. La mejor definición de perdón es: no buscar venganza. Para nuestro bien Dios nos dice que nos perdonemos. Quien no lo hace paga las consecuencias en una vida no grata.Efesios 4:32 Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.
II. Todos necesitamos tres tipos de perdón
1.- Necesitamos el perdón de Dios. Este perdón es el más importante, porque sin el nunca podremos dar o recibir los otros. Este es un perdón basado en el sacrificio de Cristo. Lo necesitamos porque adquirimos una deuda que no podemos pagar. No hay ser humano que pueda pagar por sus faltas.
2.- Necesitamos el perdón de aquellos a quien hemos lastimado, ofendido. Cuando ofendemos de cualquier manera a alguien, se nos forma un sentimiento de culpa, lo admitamos o no. Ese sentimiento de culpa nos roba parte de la vida que debemos de vivir, y muchos no lo notan o no saben porque su vida es así. Por eso Dios nos manda que nos perdonemos unos a otros pues en ese perdón viene la sanidad a la culpa o al resentimiento si fue usted el herido. Colosenses 3:13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.
3.- Necesitamos perdonarnos a nosotros mismos. Todos hemos cometido errores en la vida, dejamos la escuela, no tomamos un trabajo, nos casamos quizá con quien no debimos, dijimos o hicimos cosas que nos han traído malas consecuencias. Es necesario dejarlas atrás y perdonarnos a nosotros mismos por esos errores que nos arrastraron a vivir una vida diferente a la que debiéramos estar viviendo. Isaías 64:6 Todos nos marchitamos como hojas: nuestras iniquidades nos arrastran como el viento.
Actualizado (Martes, 11 de Octubre de 2011 21:09)