PORQUE ALGUNOS CRISTIANOS NO CAMBIAN
Porque algunos cristianos no cambian
Mucha gente es arrastrada con motivaciones religiosas a buscar que sus vidas cambien por un milagro del cielo, sin poner nada de su parte, argumentando muchas veces, “ya le pedí a Dios que me ayude a cambiar” o “Ya lo puse en las manos de Dios para que lo cambie y nada”. Pueden vivir bajo este concepto mucho tiempo y llegar a fingir cambios que nunca se han dado, confiados en que Dios algún día lo hará, pueden a llegar a formar parte de una directiva, o ser diáconos y ancianos y ver como sus vidas y la de sus familias se deteriora cada día que pasa, hasta el amor se acaba, los pleitos son constantes y la vida espiritual se vuelve tenue y sin calor. Lo mismo pasa con el pastor, cansado de ver que sus esfuerzos en la predica no causan ningún resultado, los hermanos cada día son más “carnales”, desconsiderados y ajenos a la obra de Dios. Viven casi obligados a congregarse y financieramente se vuelven negativos e infieles a Dios. La familia pastoral se da cuenta que también ellos no siente que valga la pena tanto esfuerzo y luego ven como la casa después de ser un santuario familiar, se ha convertido en una casa receptora de todos los chismes de la iglesia, dimes y diretes que nunca se les ve el fin.
Santiago dice: Stg 4:1 ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Stg 4:2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. stg 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
De vuestras pasiones dice claramente el apóstol, de nuestra carne, de nuestra manera de ser, de cómo somos cada uno, de ahí vienen todos los conflictos y problemas, de nosotros mismos…. Y esto a veces lo queremos remediar con ejercicios espirituales, como oración, ayunos y otras cosas, y no dudamos que hay momentos de paz, pero solo eso, momentos, ya que cuando no conocemos la escritura tratamos de hacer culpable al que fue derrotado en la cruz y no reconocemos que es nuestra carne que no a sido sometida por nosotros mismos. La palabra dice en cuanto a los ejercicios espirituales: Col 2:20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos Col 2:21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques Col 2:22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Col 2:23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.
No tiene ningún valor contra los apetitos de la carne, como ven esto habla de prohibiciones actuales, “no manejes, o sea no muevas eso” “o no comas aquello o que ayunes” No toques, no tomes en tus manos” La palabra dice que todo esto no tienen ningún valor para los apetitos de la carne..
¿Entonces para qué sirve por ejemplo la oración..? (para comunicarnos con Dios, para interceder por otros, para pedir por los predicadores y para mantenerse en relación con Dios) LA LUCHA CONTRA LA CARNE VIENE POR SEPARADO.. Rom 7:18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. El apóstol reconoce que hay una fuerza en nosotros que siempre intenta dominar nuestro ser interior, además dice: Rom 7:25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
La ley de Dios tiene que ver con el espíritu… Efe 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
Y la ley del pecado, Rom 8:7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
Como podemos ver a estas alturas, es nuestra carne o pasiones lo que nos mete constantemente en problemas, rencillas, pleitos, envidias, chismes y todo el arsenal guardado en nuestras pasiones.. Ahí están y caminan diariamente con nosotros y si no sabemos qué hacer, por lógica pensaremos que Dios no nos escucha cuando le pedimos que nos ayude a cambiar, y se crea un espíritu de derrota en nosotros o caso contrario nos volvemos fariseos y solo nos fijamos en las fallas de los demás. Rom 8:9 Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Vivir según el espíritu, es vivir el conocimiento de la gracia de Dios, o sea la instrucción y el conocimiento de la palabra es la arma más fuerte contra la carne, Satanás uso la palabra para tentar a Jesús y Jesús también usa la palabra., Entre más la conoces, más te beneficia y te ayuda a sentirte hijo de Dios, la palabra es vida y quien la conoce vive confiado en Dios… por eso el Apóstol exhorta a los creyentes a crecer en la gracia… 2Pe 3:18 Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. Al crecer en la gracia y el conocimiento de Dios, Aprendes a cómo controlar la carne en un ejemplo simple: (La biblia dice: Pro 15:1 La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor. ) La palabra me enseña que debo tener una blanda respuesta ante la ira, y si no la practico, entonces me gana mi carne… Así de simple, la palabra es nuestra regla de fe y conducta, y si no le hago caso, mi vida solo sirve para darle gusto a mi carne… y así como este pasaje hay miles, pero muchos no tienen el conocimiento de la palabra para poder educar sus vidas, solo se saben todos los cantos evangélicos de moda y uno que otro testimonio de algún evangelista conocido.
El problema es que cuando la iglesia no vive en la palabra, es presa fácil para las modas sicológicas, donde te prometen que si viajas o vas a tal lugar tu vida va a cambiar, lo cual ha quedado demostrado después de tanta gente que ha ido a esos lugares, que se pusieron más graves o se volvieron más fariseos de lo que eran.
Rom 13:13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,
Rom 13:14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
2Co 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Gál 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Finalmente, es necesario que entiendas, que, quien tiene que dominar a la carne eres tú, quien tiene que cambiar eres tú, quien tiene que hacer el esfuerzo eres tú y nadie más que tú, si no haces caso a la palabra de Dios y esperas que Dios lo haga, entonces no va a pasar nada… ahora hay gente que dice que con el espíritu santo en tu vida tú vas a ser diferente y yo digo que veamos a Pedro el sanador, el que su sombra levantaba enfermos, siendo un total hipócrita en gálatas, vea: Gál 2:11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.
Gál 2:12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión.
Gál 2:13 Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.
Gál 2:14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?
Pedro estaba lleno del espíritu santo, pero no dominaba su carne, igual que muchos hoy en día.
Actualizado (Jueves, 19 de Enero de 2012 02:13)